Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas Me parece que tú fuiste
(antes del ataque de ella),
entre él, y yo y aquello
un motivo de querella.
No dejes que él sepa nunca
que ella los querÃa más,
pues debe ser un secreto
y entre tú y yo ha de quedar.
—¡Ésta es la prueba más importante que hemos obtenido hasta ahora! —dijo el Rey, frotándose las manos—. Asà pues, que el jurado proceda a…
—Si alguno de vosotros es capaz de explicarme este galimatÃas —dijo Alicia (habÃa crecido tanto en los últimos minutos que no le daba ningún miedo interrumpir al Rey)—, le doy seis peniques. Yo estoy convencida de que estos versos no tienen pies ni cabeza.
Todos los miembros del jurado escribieron en sus pizarras: «Ella está convencida de que estos versos no tienen pies ni cabeza», pero ninguno de ellos se atrevió a explicar el contenido del escrito.