Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas Es la voz de la Langosta (yo lo puedo acreditar):
«Ya que me has tostado el cuerpo, el pelo voy a endulzar».
Lo que el pato con sus párpados, con la nariz hace ella:
se abotona, se acintura, los dedos del pie endereza.
Cuando la playa está seca, como una alondra se alegra
y al tiburón se refiere como a bicho que desprecia;
mas cuando la marea sube y los tiburones rondan,
su voz cobra cierto deje de turbación temblorosa.
—Es distinto de como yo lo recitaba de niño —dijo el Grifo.
—Bueno, yo nunca lo habÃa oÃdo —dijo la Falsa Tortuga—, pero suena a un disparate descomunal.
Alicia no dijo nada: se sentó y se cubrió el rostro entre las manos, preguntándose si ya nunca volverÃan a suceder las cosas de un modo natural.
—Me gustarÃa que me lo explicara —dijo la Falsa Tortuga.
—Ella no puede explicarlo —se apresuró a decir el Grifo—. Pasemos a la estrofa siguiente.