Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas —voz terrible y sombrÃa—
te anuncie y te recuerde, muchacha melancólica,
la cama aborrecida.
Niños viejos ahora, el tiempo de dormir
nos apremia y agita.
Afuera, escarcha y nieve cegadora y locura
del recio vendaval;
adentro, el dulce nido de la infancia que canta
a la luz del hogar.
Al encanto de mágicas palabras, la tormenta
ya no te arredrará.
Y aunque sin duda, dentro, la sombra de un suspiro
lata bajo esta historia,
por los felices dÃas de aquel verano ido
y el paso de su gloria,
no ajará con su aliento la mágica delicia
que de este cuento brota.