Alicia en el País de las Maravillas
Alicia en el País de las Maravillas Salió a toda prisa del cuarto y corrió escalera abajo…, aunque, propiamente, no es que corriera sino que, como Alicia decía, se ingenió un modo nuevo, rápido y fácil, de bajar la escalera. En la barandilla apoyaba las puntas de los dedos y se dejaba deslizar, muy suavemente, sin que sus pies tocaran los peldaños: luego, como planeando por los aires, atravesaba el vestíbulo, y de no haberse agarrado, en el último instante, a la jamba de la puerta, lo habría traspasado. Empezaba a sentirse algo mareada de tanto flotar en el aire, y se alegró al ver que andaba otra vez de modo natural.