Alicia en el País de las Maravillas
Alicia en el País de las Maravillas 
«¡Ojalá no hubiera llorado tanto! —dijo Alicia, mientras nadaba de un lado a otro y trataba de encontrar la salida—. ¡Supongo que ahora en castigo me ahogaré en mis propias lágrimas! ¡Esto sí que es extraño! Pero hoy todo es tan extraño…»
En ese momento oyó cerca un chapoteo en el agua y se acercó a nado para averiguar qué era. Al principio pensó que sería una morsa o un hipopótamo, pero luego, al recordar lo pequeña que era ahora, comprendió que solo se trataba de un ratón que había resbalado como ella.