Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas —¿Qué tal si te pongo preguntas prácticas? ¿Cómo se hace el pan?
—¡Esto sà que lo sé! —se apresuró a decir Alicia—. Se pone harina…
—¿Arena, dices? —preguntó la Reina Blanca—. ¿Dónde la pones? ¿En el jardÃn o en la playa?
—No he dicho arena, sino harina —corrigió Alicia— y, propiamente, primero se muele el grano…
—¡Moler el grano! —exclamó horrorizada la Reina Blanca—. ¿De la cara? ¡Qué método más salvaje! Si es asÃ, explÃcate y no vayas dejando tantos cabos sueltos.
—¡Abaniquémosla! —intervino muy apurada la Reina Roja—. Le va a subir la fiebre de tanto pensar. —Y ambas se pusieron manos a la obra, abanicándola con manojos de hojas, con tal ahÃnco que la febril Reina les tuvo que rogar que la dejasen de una vez, pues la estaban despeinando del todo.
—Ya está mejor, ahora —dijo la Reina Roja—. ¿Sabes idiomas? ¿Cómo se dice tururú en francés?
—Esa palabra no es inglesa —respondió muy seria Alicia.
—¿Quién dijo que lo fuera?
Alicia pensó que esta vez sà podrÃa salvar la dificultad.