Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas »Y ahora, Mino, pensemos quién fue el que soñó todo esto. Es una cuestión muy seria, cariño, y no es justo que sigas asÃ, lamiéndote la pata… ¡como si Dina no te hubiera lavado esta mañana! Mira, Mino: o fui yo o fue el Rey Rojo. Él, por supuesto, figuraba en mi sueño, pero también yo figuraba en el suyo. ¿Existió el Rey Rojo, Mino? Mino, tú eras su mujer, de modo que deberÃas saberlo… ¡Oh, ayúdame a aclararlo! ¡Estoy segura de que tu patita puede aguardar! —Pero el endiablado gatito empezó a lamerse la otra e hizo como si no hubiese oÃdo la pregunta.
Y vosotros, ¿quién creéis que fue?