Alicia en el País de las Maravillas
Alicia en el País de las Maravillas Todos al Capitán por las nubes ponían:
¡qué bellos sus andares! ¡Qué donaire y qué gracia!
¡Qué solemne también! ¡Bien saltaba a la vista
la sabia, inteligente expresión de su cara!
El bravo Capitán del mar había adquirido
un gran mapa sin nombre ni vestigio de tierra;
y la tripulación, viendo el mapa vacío,
en blanco, inteligible, se mostró satisfecha.
«Trópicos, Meridianos, Polo Norte, Ecuador
y Zonas de Mercator, ¿qué son, vamos, decidme?»
Y la tripulación, unánime, admitió:
«¡Signos convencionales que para nada sirven!
»¡Tanto mapa ilegible, con sus islas y cabos!
A nuestro Capitán invicto agradezcamos
(así exclamaban todos), por habernos comprado
el mejor, el perfecto, ¡el mapa inmaculado!».