Alicia en el País de las Maravillas
Alicia en el País de las Maravillas Con cuidado y dedales lo buscan; lo persiguen
con no poca esperanza y más de un tenedor;
lo amagan con acciones de los ferrocarriles;
lo hechizan finalmente con sonrisa y jabón.
Ideó el Carnicero un ingenioso plan
a fin de efectuar una incursión él solo,
y decidió elegir un desierto lugar,
el valle más perdido, lúgubre y angustioso.
Mas idéntico plan se le ocurrió al Castor
y eligió por su cuenta idéntico lugar.
Ninguno, con palabras ni gestos, reveló
el íntimo disgusto que expresara su faz.
Pensaba cada cual que el otro no pensaba
sino en el Snark y en la hazaña del día;
cada cual intentaba fingir que no acechaba
la presencia del otro por esa misma vía.