Alicia en el País de las Maravillas
Alicia en el País de las Maravillas Con cuidado y dedales lo buscan; lo persiguen
con no poca esperanza y más de un tenedor;
lo amagan con acciones de los ferrocarriles;
lo hechizan finalmente con sonrisa y jabón.
Y el Banquero, mostrando una furia inaudita
que era objeto y motivo de asombro general,
se lanzó como un loco y se perdió de vista
en su celo ardoroso de cazar al Snark.
Pero mientras lo busca con dedal y cuidado,
de repente surgió un veloz Bandersnatch
y capturó al Banquero, que aulló desesperado,
sabiendo que era inútil intentar escapar.
Y aunque le ofreció un cheque, con notable descuento,
por más de siete libras, pagable al portador,
Bandersnatch no hizo más que enderezar el cuello
y esta vez atrapó al Banquero mejor.