Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas Se alzará el sol sobre ti en estas Pascuas y sentirás su «vida en cada miembro» y ganas de precipitarte al aire libre de la mañana… y otras muchas Pascuas vendrán y se irán, antes de que te veas débil y encanecido, arrastrándote fatigosamente para tomar el sol una vez más; pero es bueno, incluso ahora, pensar a veces en esa gran mañana cuando «el Sol de la Verdad se alce con el alivio en sus alas».
Seguro que tu alegrÃa no va a ser menor al pensar que un dÃa verás una aurora más espléndida que esta; cuando tus ojos encuentren visiones más amorosas que los ondeantes árboles o las rizadas aguas; cuando manos angélicas descorran las cortinas y una voz aún más dulce que la de una madre amorosa te invite a despertar ante el nuevo y glorioso dÃa; y cuando toda la tristeza y el pecado que oscurecÃan la vida en esta mezquina tierra se olviden como sueños de una noche pasada.
Tu afectuoso amigo,
LEWIS CARROLL
Pascua, 1876