Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas Como escapa a mi propósito presente señalar defectos en la actuación de quienes con tanto entusiasmo y esfuerzo convirtieron este «sueño teatral», en un vivo éxito, no mencionaré sino a dos o tres intérpretes que me parecieron especialmente felices al encarnar los personajes del relato.
Ninguno, creo, fue mejor intérprete que Mr. Sydney Harcourt, al encarnar al Sombrerero y a Tweedledum. Verlo en el papel del Sombrerero era una extraña y misteriosa experiencia, como si algún grotesco monstruo, visto en sueños la noche anterior, se paseara por la habitación en pleno dÃa y dijera tranquilamente «¡Buenos dÃas!». No necesito describir cómo querÃa que fuera el Sombrerero, puesto que, en la medida en que ahora puedo recordarlo, era exactamente lo que Mr. Harcourt ha hecho de él; y puedo decir casi lo mismo de Tweedledum, pero el Sombrerero me sorprendió más, quizá solo porque salió primero a escena.
Otros hubo que llevaron a cabo casi tan bien mis ideas, pero no intento hacer aquà un análisis completo: concluiré con unas pocas palabras sobre las dos niñas que representaron a Alicia y al Lirón.