Alicia en el País de las Maravillas
Alicia en el País de las Maravillas «Y ahora, ¿cuál es cuál?», se dijo, y mordisqueó un poco del que tenía en la mano derecha para probar su efecto. Al instante sintió un fuerte golpe bajo la barbilla: ¡había chocado con los pies!
Tan repentino cambio la asustó enormemente pero comprendió que no había tiempo que perder, pues seguía encogiendo rápidamente: así que se apresuró a comer del otro trozo. Tenía la barbilla tan pegada a los pies que apenas le quedaba espacio para abrir la boca; pero lo consiguió al fin y logró tragar una porción del trocito de la mano izquierda.
