Fantasmagoría
Fantasmagoría Desconcierto
Como quien remontar quiere un otero
al que nadie ha subido
y, conforme ascendiendo va el sendero,
juzga su empeño menos admirable
y menos placentero;
pero, habiendo iniciado la escalada,
no se atreve a volverse,
y en ascendiendo fija la mirada
en una humilde choza de la cima
que le brinda posada;
y sube hasta que cada movimiento
le arranca mil jadeos,
volviendo su lenguaje más violento
conforme va empinándose la cuesta,
aunque mengüe su aliento;
