Silvia y Bruno

Silvia y Bruno

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¡que alguien que no para nunca quieto!

»Barbas —siguió la mariquita— las ostras presentan

—¡Cantad Lentejas, cantad Libélulas y Laguna!—:

yo las adoro, para empezar,

porque son poco dadas a hablar;

no sacaría palabra de las conchas que ostentan

¡ni aunque usted mismo pescara una!

»Ojos tienen las agujas —inició su remate.

—¡Cantad Patos, Cantad Pepinillos y Picaporte!—

que agudas son; cosa, justamente,

que no puedo decir de su mente;

conque márchese; ¡resulta un completo disparate

su pretensión de hacerme la corte!».

—Así que se fue —agregó Bruno a modo de posdata, cuando la última nota de la canción se apagó—. Justo cual siempde hacía.

—¡Oh, mi querido Bruno! —exclamó Silvia, con las manos sobre los oídos—. No se dice «cual», sino «como».

A lo que Bruno replicó, evasivamente:

—Yo sólo digo «¿cómo?» cuando hablas muy bajito, para poded oídte.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker