Silvia y Bruno
Silvia y Bruno —Su amigo no lo ha expresado correctamente del todo —comenté—. La oposición se alegrarÃa sin duda de señalar que el Gobierno ha fracasado por su propia culpa, ¡pero no que lo ha hecho a causa de la «obstrucción»!
—¿Usted cree? —contestó él apaciblemente—. Permita que le lea ahora este recorte de periódico que mi amigo adjuntó en su carta. Es parte de la crónica de un discurso público, realizado por un hombre de Estado que era por aquel entonces miembro de la oposición:
Al cierre de la sesión, pensaba que no tenÃan razón ninguna para estar descontentos con la suerte de la campaña. HabÃan derrotado al enemigo en todos los puntos. Pero la persecución debÃa continuar. Tan sólo tenÃan que presionar a un enemigo desorganizado y falto de moral.
—Y bien, ¿a qué etapa de su historia nacional cree usted que se estaba refiriendo el orador?