Rojo, blanco y sangre azul
Rojo, blanco y sangre azul Las consecuencias no tardan en llegar. Antes de que termine la noche, los tabloides tienen su nueva historia: la enemistad entre el prÃncipe de Inglaterra y el hijo de la presidenta de Estados Unidos. No es solo un titular. Es un escándalo. Y lo que está en juego no es solo el ego de Alex o la reputación de Henry; es la relación diplomática entre dos naciones enteras.
El reloj comienza a correr. La Casa Blanca y el Palacio de Buckingham entran en modo de control de daños. Alex y Henry están atrapados en un juego que ninguno eligió jugar, pero del que no pueden escapar.
Asà comienza el choque de mundos, una colisión que no solo amenaza con cambiar sus vidas, sino con exponerlos a algo mucho más peligroso: a ellos mismos.
El daño ya está hecho. Las imágenes de Alex y Henry junto al pastel destruido recorren el mundo como un huracán. En las oficinas de la Casa Blanca, las alarmas diplomáticas suenan como sirenas de guerra. El equipo de asesores de Ellen Claremont entra en acción, y Alex apenas tiene tiempo para procesar el desastre antes de ser arrastrado a una reunión de crisis.