Don Quijote de la Mancha
Don Quijote de la Mancha Quedó mohÃno el bachiller, quien, de acuerdo con el cura y el barbero, habÃa decidido dejar salir a don Quijote y trabar batalla con él. Y que, vencido, lo que tenÃa por cosa fácil, fuese pacto que se volviese a su casa y no saliese de ella hasta que no le fuese mandada otra cosa.
—Señor Sansón Carrasco —dijo el compadre y vecino Tomé Cecial, que se le habÃa ofrecido para el papel de escudero—; don Quijote loco, nosotros cuerdos; él se va sano y riendo, vuestra merced queda molido y triste. Sepamos, pues, ahora: ¿cuál es el más loco?
—Él lo es por fuerza y lo será por siempre —respondió Sansón—. Pero yo no he de volver a mi casa hasta haber molido a palos a don Quijote. Y no me llevará ahora a buscarle el deseo de que cobre el juicio, sino el de la venganza.
