Don Quijote de la Mancha
Don Quijote de la Mancha Y tú, aunque no hayas leído a Cervantes, ya sabes bastantes cosas de esa extraña pareja que forman el caballero andante y su escudero. Sabes que don Quijote estaba bastante chalado, que se creía invencible cuando en realidad solía acabar sus aventuras apaleado, que confundía a los molinos con gigantes y a las ovejas con un ejército enemigo, a pesar de las advertencias del sensato Sancho. Quizá incluso hayas oído hablar de Dulcinea, la dama de sus pensamientos, cuyo nombre veneraba casi como el de una diosa. ¡Ay de quien se atreviera a poner en duda delante de don Quijote la belleza de Dulcinea! Con su dama, el caballero no toleraba bromas…