El Jardín de los Cerezos

El Jardín de los Cerezos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

EPIFOTOF.—Es ya de día… Tres grados bajo cero, y todos los cerezos en flor… Yo no puedo aprobar este clima. (Suspira.) ¡Ah! ¡No! Es absurdo. Nuestro abominable clima va siempre contra nuestra conveniencia. Permítame usted, Yermolai Alexievitch, que le explique mi caso: hace tres días compré un par de botas; mírelas, son éstas que llevo. Las malditas, se lo aseguro, hacen tal ruido que no hay modo de andar con ellas. ¿Qué hacer? ¿Cómo podría yo engrasarlas para que no rechinen?

LOPAKHIN.—¡Déjame en paz! Me fastidias con tus estúpidas historias.

EPIFOTOF.—Todos los días me ocurre algo desagradable. Al fin y al cabo, yo no me lamento. Ya empiezo a acostumbrarme a las contrariedades crónicas. Ellas me hacen ya sonreír.

DUNIASCHA.—(Entra y presenta a Lopakhin el vaso de «kwas».) Está servido el señor.

EPIFOTOF.—Voy a… (Pronuncia frases incoherentes, va de un lado para otro y sale.)

DUNIASCHA.—Tengo que decirle, Yermolai Alexievitch, que Epifotof quiere casarse conmigo; ha pedido mi mano…

LOPAKHIN.—¡Ah!…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker