La gaviota

La gaviota

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

DORN.—Y aún otra cosa. En la obra de arte ha de haber una idea clara, precisa. Usted ha de saber para qué escribe; de otro modo, si avanza usted por ese pintoresco camino sin un objetivo determinado, se extraviará y su talento se perderá.

TREPLIOV.—(Impaciente.) ¿Dónde está Zariéchnaia?

DORN.—Se ha ido a su casa.

TREPLIOV.—(Desesperado.) ¿Qué hacer? Quiero verla… Necesito verla… Iré…

(Entra Masha.)

DORN.—(A Trepliov.) Sosiéguese, amigo mío.

TREPLIOV.—De todos modos, iré. He de ir.

MASHA.—Vaya a casa, Konstantín Gavrílovich. Su mamá le está esperando. Está intranquila.

TREPLIOV.—Dígale que me he ido. Y a todos ustedes les pido que me dejen en paz. ¡Déjenme! ¡No me sigan!

DORN.—Bueno, bueno, amigo mío… No se ponga así… No está bien.

TREPLIOV.—(Con lágrimas en los ojos.) Adiós, doctor. Gracias… (Se va.)

DORN.—(Suspirando.) ¡Juventud, juventud!

MASHA.—Cuando no se sabe qué otra cosa decir, se dice: juventud, juventud… (Sorbe rapé.)


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker