La isla de Sajalin
La isla de Sajalin En 1872, según escribe Vlásov en su informe, en Kara no había ni una sola letrina y se llevaba a los presos a la plaza para hacer sus necesidades, y no cuando alguien lo solicitaba, sino que se esperaba a que varios se encontraran en la misma situación. Podría citar centenares de ejemplos. En la prisión de Aleksándrovsk la letrina es un simple pozo negro situado en el patio, en el interior de una cabaña especial entre los pabellones. Es evidente que durante su construcción se trató de reducir los gastos al mínimo, pero de todos modos, en comparación con lo que había antes, supone un progreso significativo. Al menos no causa repugnancia. El lugar es frío y está ventilado por chimeneas de madera. Las letrinas están dispuestas a lo largo de las paredes, de tal suerte que no se puede estar de pie, solo sentado: esa esa la razón principal de que el lugar esté libre de suciedad y humedades. El olor no es excesivamente desagradable, pues está enmascarado por productos como la creosota y el fenol. Las letrinas están abiertas no solo de día, sino también de noche, y esa medida tan simple hace inútiles los orinales, que ya solo se utilizan con los presos encadenados.