La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Cuando los ricos bancos de pesca locales caigan en manos de capitalistas, probablemente se harán serios intentos de limpiar y dragar el curso del río; quizá hasta se construya una línea férrea hasta la desembocadura. No cabe duda de que el río compensará con creces todos los gastos. Pero todo sucederá en un futuro lejano. Por el momento, dados los medios de que se dispone y la obligación de atender a los fines más inmediatos, hablar de la riqueza del Tim es casi una quimera. Es muy poco lo que ofrece a la colonia penitenciaria. Al menos los habitantes de Tim viven en la misma indigencia que los de Aleksándrovsk.
El valle del río Tim, según la descripción de Poliákov, está lleno de lagos, pantanos, barrancos y hondonadas. No hay espacios lisos y llanos donde broten los pastos. No hay prados inundados, solo aparecen de vez en cuando praderas de juncos, a decir verdad estanques invadidos por las hierbas. En las laderas de las orillas escarpadas crecen espesos bosques de coníferas; en las orillas llanas, abedules, sauces, olmos y álamos temblones de gran altura, cuyas raíces la corriente va dejando al descubierto, hasta que finalmente acaban cayendo y enmarañándose en el fondo y en la superficie del agua. Los arbustos que más abundan son el cerezo silvestre, la mimbrera, el escaramujo, el espino blanco… Hay nubes de mosquitos. El 1 de agosto por la mañana había escarcha.