La isla de Sajalin
La isla de Sajalin Los presos panaderos de Novo-Mijaílovka, la ciudad mencionada más arriba, vendían su porción de pan y se alimentaban con la harina que habían escatimado. En la prisión de Aleksándrovsk se distribuye un pan decente; el que reciben los que viven fuera de la cárcel es algo peor y el que se entrega a los que trabajan fuera del puesto, peor aún. En otras palabras, solo es bueno el pan que el jefe del distrito o el inspector de prisiones puede supervisar. Para aumentar el sobrepeso, los panaderos y los guardias encargados de las raciones recurren a varios subterfugios, basados en prácticas siberianas; una de las más inocentes es rociar la harina con agua hirviendo. Antaño, en el distrito de Timovo se mezclaba harina con ardilla tamizada para aumentar el peso del pan. Perpetrar tales abusos resulta bastante fácil, ya que los funcionarios no pueden pasarse el día entero en la panadería, inspeccionando cada ración de pan. Además, los detenidos casi nunca se quejan[146].