La isla de Sajalin

La isla de Sajalin

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y entonces comenzaban las más diversas suposiciones. Unos decían que probablemente las autoridades superiores querían distribuir subsidios entre los deportados; otros, que seguramente habían decidido trasladarlos a todos al continente (porque los exiliados están plenamente convencidos de que tarde o temprano el penal, con todos los deportados, será trasladado al continente); otros, vencidos por el escepticismo, comentaban que ya no esperaban nada bueno, pues hasta Dios les había dado la espalda, y lo que decían con la intención de que yo expresara alguna objeción a sus ideas. Pero desde la entrada o desde la estufa, como una especie de burla a todas esas esperanzas y conjeturas, llegaba una voz en la que se percibía el cansancio, el aburrimiento y el enfado por las molestias que mi presencia estaba causando:

—¡Se pasan el santo día escribiendo, todo el día escribiendo! ¡Madre de Dios!

No pasé hambre ni, en general, soporté la menor privación durante mis viajes por Sajalín. Había leído que el agrónomo Mitsul exploró la isla en condiciones muy precarias y se había visto obligado a comerse a su propio perro. Desde entonces, la situación ha cambiado mucho. En la actualidad los agrónomos viajan por carreteras excelentes; incluso en las colonias más pobres hay puesto de vigilancia o «albergues», como se les llama, donde siempre es posible encontrar un poco de calor, un samovar y un lecho.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker