Tres hermanas
Tres hermanas NATASCHA. —¡Tenemos que llegar a un acuerdo, Olia…! ¡Tú estás en el colegio y yo aquÃ…! ¡Tú te ocupas de la enseñanza y yo del gobierno de la casa, y cuando yo digo algo referente al servicio, sé «lo que me digo»…! ¡Que mañana mismo no esté ya aquà esa vieja ladrona! ¡Esa vieja chocha! (Pataleando). ¡Esa vieja bruja…! ¡Y que no se atreva nadie a excitarme! ¡Que no se atreva…! (Reprimiéndose repentinamente). Lo cierto es que, si no te mudas al piso de abajo, vamos a estar siempre riñendo.