El Sabueso de los Baskerville
El Sabueso de los Baskerville —Le escribà por supuesto una o dos veces para agradecerle su delicadeza y su generosidad.
—¿Recuerda usted las fechas de esas cartas?
—No.
—¿Lo conoció usted personalmente?
—SÃ, estuve con él una o dos veces, cuando vino a Coombe Tracey. Era un hombre muy reservado y preferÃa hacer el bien con mucha discreción.
—Si lo vio tan pocas veces y le escribió con tan poca frecuencia, ¿qué fue lo que le impulsó a ayudarla, como usted asegura que hizo?
La señora Lyons resolvió mi objeción con la mayor facilidad.
—Eran varios los caballeros que estaban al tanto de mi triste historia y que se unieron para ayudarme. Uno de ellos, el señor Stapleton, vecino y amigo Ãntimo de Sir Charles, fue muy amable conmigo, y el baronet supo de mis problemas por mediación suya.
Yo estaba enterado de que Sir Charles Baskerville habÃa recurrido en diferentes ocasiones a Stapleton como limosnero suyo, de manera que la explicación de mi interlocutora tenÃa todos los visos de ser cierta.
—¿Escribió usted alguna vez a Sir Charles pidiéndole una cita? —continué.
La señora Lyons enrojeció una vez más, movida por la ira.