El signo de los cuatro

El signo de los cuatro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

––¿Dice que está fuera? ––preguntó Holmes en tono contrariado––. Pues es una pena, porque quería hablar con el señor Smith.

––Lleva fuera desde ayer por la mañana, señor, y la verdad, empiezo a estar preocupada por él. Pero si se trata de alquilar un bote, señor, tal vez yo pueda atenderles.

––Quería alquilar la lancha de vapor.

––Vaya por Dios. Precisamente se marchó en la de vapor. Eso es lo que me extraña, porque sé que con el carbón que llevaba sólo tenía para ir hasta Woolwich y volver. Si se hubiera llevado la gabarra, no me extrañaría: más de una vez ha tenido que ir hasta Gravesend, y si tenía mucho trabajo se quedaba allí a dormir. Pero ¿de qué le sirve una lancha de vapor sin carbón?

––Puede haber comprado más en otro muelle, río abajo.

––Podría hacerlo, pero no es su estilo. Le he oído protestar muchas veces de los precios que cobran por unos pocos sacos. Además, no me gusta ese hombre de la pata de palo, con esa cara tan fea y ese acento extranjero.

––¿Un hombre con pata de palo? ––preguntó Holmes, apenas sorprendido.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker