El signo de los cuatro
El signo de los cuatro Un baño y un cambio completo de ropas en Baker Street me reanimaron de manera maravillosa. Cuando bajé a nuestro cuarto de estar, encontré el desayuno preparado y a Holmes sirviendo el café.
––Ahà viene todo ––dijo, echándose a reÃr y señalando un periódico abierto––. Entre el infatigable Jones y el ubicuo periodista lo han resuelto todo. Pero debe usted estar harto del caso. Primero cómase los huevos con jamón.
Tomé el periódico y leà la breve noticia, que habÃan titulado «Misterioso suceso en Upper Norwood»: