El signo de los cuatro

El signo de los cuatro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Le relaté en pocas palabras lo ocurrido desde la última vez que la vi: el nuevo método de búsqueda empleado por Holmes, la localización del Aurora, la aparición de Athelney Jones, nuestra expedición nocturna y la frenética persecución Támesis abajo. Ella escuchaba la narración de nuestras aventuras con los labios entreabiertos y los ojos brillantes. Cuando mencioné el dardo que nos había fallado por tan poco, se puso tan pálida que temí que estuviera a punto de desmayarse.

––No es nada ––dijo, mientras yo me apresuraba a servirle un poco de agua––. Ya estoy bien. Es que me horroriza saber que he puesto a mis amigos en un peligro tan espantoso.

––Eso ya terminó ––respondí––. No tuvo importancia. Ya no le contaré más detalles macabros. Pensemos en algo más alegre. Aquí está el tesoro. ¿Puede existir algo más alegre? Conseguí que me autorizaran a traerlo aquí, porque pensé que le interesaría ser la primera en verlo.

––Me interesa muchísimo ––dijo.

Pero no había ningún entusiasmo en su voz. Estaba claro que consideraba que habría sido una descortesía por su parte mostrarse indiferente ante un premio que tanto había costado ganar.

––¡Qué caja tan bonita! ––dijo, inclinándose sobre ella––. Hecha en la India, supongo.

––Sí, artesanía de Benarés.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker