El signo de los cuatro
El signo de los cuatro ––¿Fecha? ––preguntó Holmes, abriendo su cuaderno de notas.
––Desapareció el 3 de diciembre de 1878… , hace casi diez años.
––¿Y su equipaje?
––Se quedó en el hotel. No encontramos nada que nos diera una pista. Algo de ropa, unos cuantos libros y gran cantidad de curiosidades de las islas Andaman. Estuvo allà como oficial de la guardia del presidio.
––TenÃa amigos en Londres?
––Sólo sabemos de uno: el mayor Sholto, de su mismo regimiento, el trigésimo cuarto de InfanterÃa de Bombay. El mayor se habÃa retirado algún tiempo antes, y vivÃa en Upper Norwood. Como es natural, nos pusimos en contacto con él, pero ni siquiera sabÃa que su camarada hubiera regresado a Inglaterra.
––Curioso caso ––comentó Holmes.
––Aún no le he contado la parte más extraña. Hace unos seis años… , para ser más exactos, el 4 de mayo de 1882, apareció un anuncio en el Times, interesándose por la dirección de la señorita Mary Morstan y asegurando que le convenÃa mucho presentarse. No se incluÃa ningún nombre ni dirección.