El ultimo saludo de Sherlock Holmes
El ultimo saludo de Sherlock Holmes —Por cierto —dijo el gerente al final de la conversación—, no es usted el único amigo de lady Frances Carfax que anda preguntando por ella. Hace más o menos una semana vino por aquà un hombre preguntando lo mismo.
—¿Dijo su nombre?
—No, pero era inglés, aunque de un tipo poco corriente.
—¿Un salvaje? —pregunté, atando cabos a la manera de mi ilustre amigo.
—Exacto. Eso lo describe muy bien. Un tipo corpulento, barbudo, curtido por el sol, que daba la impresión de sentirse más en su ambiente en una taberna de campesinos que en un hotel elegante. Me pareció un tipo duro y feroz, de los que uno procura no ofender.