El Valle del terror
El Valle del terror —Ah, sÃ, el asà llamado Porlock es un eslabón en la cadena a poco camino de su gran obsesión. Entre nosotros, Porlock no es un eslabón real. Es el único defecto en esa cadena hasta donde he podido observarla.
—Pero ninguna cadena es más fuerte que su enlace más débil.
—¡Exacto, mi querido Watson! Aquà está la extrema importancia de Porlock. Guiado por aspiraciones rudimentarias hacia el derecho, y estimulado por un ocasional cheque por diez libras enviado para él a través de métodos indirectos, me ha dado una o dos veces información avanzada que ha sido de valor, del más grande valor, puesto que anticipa y previene más que vengar el crimen. No puedo dudar de ello, si tuviéramos la clave, encontrarÃamos que esta comunicación es de la naturaleza que digo.
Otra vez Holmes aplastó el papel contra su plato intacto. Yo me levanté e, inclinándome hacia él, observé detenidamente la curiosa inscripción, que decÃa lo siguiente:
534 C2 13 127 36 31 4 17 21 41
DOUGLAS 109 293 5 37 BIRLSTONE
26 BIRLSTONE 9 47 171
—¿Qué saca de esto Holmes?
—Es obviamente un intento de transmitir información secreta.