El Valle del terror
El Valle del terror —Está muy bien, mÃster Mac, y por lo que se puede ver hasta ahora, es muy claro. Usted termina ahà la historia. Yo la termino diciendo que el crimen se cometió media hora antes de lo que se nos ha dicho; que mistress Douglas y el señor Barker están confabulados para ocultar algo; que ambos ayudaron a escapar al asesino (o, que, por lo menos, llegaron al despacho antes que el asesino escapase), y que fueron ellos quienes elaboraron las pruebas de que se habÃa escapado por la ventana, siendo asà que muy probablemente ellos mismos le dejaron escapar bajando el puente levadizo. Asà es como yo veo la primera mitad.
Los dos detectives movieron pensativamente la cabeza, y el inspector de Londres dijo:
—Holmes, la verdad es que sólo conseguimos salir de un misterio para caer en otro.
—En otro que es en cierto sentido peor que el anterior —agregó White Mason—. Esa dama no estuvo jamás en Norteamérica. ¿Cómo es posible que esté relacionada con un asesino norteamericano hasta el punto de verse obligada a protegerlo?
—Admito libremente las dificultades —dijo Holmes—. Me propongo realizar esta noche una pequeña investigación por mi cuenta, y es muy posible que ella contribuya hasta cierto punto a la causa común.
—¿Podemos ayudarle, Holmes?