El Valle del terror
El Valle del terror —Al contrario, lo ha hecho extraordinariamente bien —dijo Holmes—. Si usted sólo dispone de una columna para sacar de ella palabras con que expresar lo que se propone, es difÃcil que encuentre todas las que necesita. Tiene forzosamente que dejar algo a la inteligencia del corresponsal suyo. La finalidad está perfectamente clara. Alguna maldad se trama contra cierto mÃster Douglas, sea éste quien sea, que reside en tal sitio y que es un caballero rico de provincias. Ahà tenemos nuestro resultado, que podemos calificar de pequeño análisis muy hábil.
Holmes sentÃase poseÃdo del gozo sin egoÃsmo del verdadero artista en las obras que le salÃan perfectas, del mismo modo que se entristecÃa profundamente cuando quedaba por debajo del alto nivel al que aspiraba. Aún seguÃa gorgoriteando suavemente por su éxito, cuando Billy abrió de par en par la puerta, haciendo pasar al inspector McDonald, de Scotland Yard.