El Valle del terror
El Valle del terror —En cartas dirigidas a la oficina de Correos de Camberwell.
—¿Se tomó usted alguna vez la molestia de ver quién las retiraba?
—No.
El inspector pareció sorprendido y algo molesto.
—¿Por qué no?
—Porque yo siempre soy leal a mi palabra. La vez primera que me escribió le prometà que no intentarÃa seguirle la pista.
—¿Cree usted que hay alguien detrás de él?
—Sé que hay alguien.
—¿Quizá ese profesor del que le he oÃdo hablar?
—Exactamente.
El inspector McDonald sonrió y parpadeó al volverse a mirar del lado mÃo.
—No le ocultaré, Holmes, que en el D. I. C.[1] opinamos que tiene usted un poquitÃn de chifladura con el profesor. Yo mismo hice algunas pesquisas sobre este asunto. Parece que se trata de un hombre por demás respetable, docto y de talento.
—Me felicito de que haya llegado usted hasta el punto de reconocer el talento del profesor Moriarty.