El Valle del terror

El Valle del terror

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ni yo tampoco cuando ingresé en la de Filadelfia. Aquello no era sino un club de ayuda mutua y un lugar de reunión con los compañeros de uno. Un buen día oí hablar de esta región (maldita la hora en que su nombre sonó por vez primera en mis oídos), y vine para mejorar de posición. ¡Para mejorar de posición, vive Dios! Mi esposa y mis tres hijos vinieron conmigo. Abrí una ferretería en la plaza del Mercado y prosperé bastante. Había corrido la voz de que yo era un Hombre Libre y me vi obligado a afiliarme a la logia local, tal como lo hizo usted anoche. Llevo la divisa de la vergüenza en mi antebrazo, y algo mucho peor marcado a fuego en mi corazón. Me encontré a las órdenes de un malvado criminal y me vi enzarzado en una red de crímenes. ¿Qué podía hacer yo? Las frases que yo pronunciaba para mejorar aquel estado de cosas se tomaban como traición, igual que lo hicieron con las de la noche pasada. No puedo marcharme de aquí, porque en mi almacén está todo cuanto poseo en el mundo. Si abandono la sociedad, sé muy bien que ese acto es mi sentencia a muerte, y quién sabe lo que sería de mi mujer y de mis hijos. ¡Es espantoso, espantoso!

Se llevó las manos a la cara, y su cuerpo se estremeció con sollozos convulsivos.

McMurdo se encogió de hombros, y dijo:

—Era usted demasiado blando. Hombres como usted no sirven para ese trabajo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker