El Valle del terror
El Valle del terror Pero el largo brazo de los Hombres Libres llegaba incluso hasta el interior de aquella fortaleza de la ley. Ya avanzada la noche, entró un carcelero con un fajo de paja con que hacerles la cama, y del interior del mismo sacó dos botellas de whisky, algunos vasos y un paquete de naipes. Aquellos hombres pasaron una noche alegre, sin la menor preocupación sobre el juicio que iba a tener lugar la mañana siguiente.