El Valle del terror
El Valle del terror —¿Cuánto tiempo vivió usted con Douglas en California? —preguntó el inspector McDonald.
—Cinco años en total.
—¿Y dice usted que era soltero?
—Viudo.
—¿Oyó usted decir cuál era la procedencia de su primera esposa?
—No; recuerdo haberle oÃdo que habÃa nacido en Suecia, y también he tenido ocasión de ver su retrato. Era una mujer hermosÃsima, y falleció de tifoideas un año antes que yo conociese a Douglas.
—¿No liga usted a éste con alguna región especial de Norteamérica?
—Le he oÃdo hablar de Chicago, ciudad que él conocÃa bien y en la que habÃa trabajado. También le he oÃdo hablar de las zonas mineras del carbón y del hierro. En sus buenos tiempos habÃa viajado mucho.
—¿Se dedicaba a la polÃtica? ¿PertenecÃa a alguna sociedad secreta que actuaba en polÃtica?
No; a Douglas no le interesaban en modo alguno las cuestiones polÃticas.
—¿Y no tiene usted razones para creer que esa sociedad estuviese lo imada por criminales?
Todo lo contrario; en mi vida he conocido a un hombre de conducta más recta.
—¿Observó usted algún detalle curioso en la vida que llevaba en California?