Estudio en Escarlata
Estudio en Escarlata —Disponemos de su coche —dijo Sherlock Holmes—. Nos servirá para llevarlo a Scotland Yard. Y ahora, caballeros —prosiguió con una amable sonrisa—, hemos llegado al final de nuestro pequeño misterio. Pueden hacerme cuantas preguntas quieran, y no hay el menor peligro de que me niegue a contestarlas.