Las Aventuras de Sherlock Holmes
Las Aventuras de Sherlock Holmes -Lo considero muy improbable.
-Entonces, tal vez tenga usted la bondad de explicar cómo es que encontramos esto en él -y diciendo esto, abrió la bolsa y volcó en el suelo su contenido; un vestido de novia de seda tornasolada, un par de zapatos de raso blanco, una guirnalda y un velo de novia, todo ello descolorido y empapado. Encima del montón colocó un anillo de boda nuevo-. Aquí tiene, maestro Holmes. A ver cómo casca usted esta nuez.
-Vaya, vaya -dijo mi amigo, lanzando al aire anillos de humo azulado-. ¿Ha encontrado usted todo eso al dragar el Serpentine?
-No, lo encontró un guarda del parque, flotando cerca de la orilla. Han sido identificadas como las prendas que vestía la novia, y me pareció que si la ropa estaba allí, el cuerpo no se encontraría muy lejos.
-Según ese brillante razonamiento, todos los cadáveres deben encontrarse cerca de un armario ropero. Y dígame, por favor, ¿qué esperaba obtener con todo esto?
-Alguna prueba que complicara a Flora Millar en la desaparición.
-Me temo que le va a resultar difícil.