El último de los Mohicanos

El último de los Mohicanos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Es verdad; está más claro que el cielo sobre nuestras cabezas —contestó el explorador, impasible—; pero ella, o aquéllos que la han secuestrado, han atravesado la maleza; ya que recuerdo la prenda que la muchacha llevaba puesta para ocultar un rostro que a todos agradaba. Uncas, tienes razón; la de cabellos oscuros ha estado aquí y ha huido, como un venado asustado, bosque adentro. Todo el que hubiera podido escapar a la muerte lo hubiera hecho también. Busquemos las señales que haya podido dejar; a los ojos de un rodio, incluso un diminuto colibrí deja algún rastro que seguir.

El joven mohicano se puso en marcha nada más oír la sugerencia, y el explorador apenas había dicho la última palabra cuando el indio lanzó un grito de triunfo desde el margen boscoso. Al llegar allí, los inquietos componentes restantes del grupo se encontraron con otra porción del velo ondeando en la rama más baja de un arbusto.

—Con tranquilidad —dijo el explorador, indicándole a Heyward con su carabina que no se precipitara—. Conocemos bien nuestro trabajo, y el rastro debe seguirse cuidadosamente. Un paso en falso puede echar a perder horas enteras de rastreo. No obstante, hasta aquí todo parece claro.

—¡Que Dios le bendiga, buen hombre! —exclamó Munro—. ¿Hacia dónde, pues, han huido? ¿Dónde están mis niñas?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker