Piloto de guerra
Piloto de guerra —El panadero se ha ido. ¿Quién hará el pan?
Ya el pueblo está desorganizado. Ha reventado por uno u otro lado. Todo se vaciará por el mismo agujero. No hay esperanza.
Dutertre tiene su idea:
—El drama es que se ha hecho creer a los hombres que la guerra era anormal. Antes se quedaban en casa. La guerra y la vida se mezclaban…
La patrona reaparece. Arrastra un saco.
—Despegamos dentro de tres cuartos de hora… ¿TendrÃa usted un poco más de café?
—¡Ah, mis pobres muchachos!…
Se seca los ojos. No llora por nosotros. Llora ya de extenuación. Se siente ya tragada por el desquiciamiento de una caravana que en cada kilómetro se descompondrá un poco más.