Piloto de guerra
Piloto de guerra —Todos preferirÃamos morir en casa.
—Y es exacto. El pueblo entero se desmorona como un castillo de arena, cuando nadie deseaba marcharse.
Si Francia hubiera poseÃdo reservas, la conducción de estas reservas habrÃa sido radicalmente imposibilitada por el embotellamiento de las carreteras. Se puede, en rigor, a pesar de los coches descompuestos, los coches apilados unos sobre otros, los nudos inextricables de los callejones, descender con la ola, pero ¿cómo remontarla?
—No hay reservas —me dijo Dutertre—, esto lo arregla todo…