Piloto de guerra
Piloto de guerra Esta muchedumbre sobre la que vuelo, la he empezado a tomar en consideración sobre Arras. Yo no estoy ligado más que al que doy algo. No comprendo más que a aquél con quien me uno. No existe más que en tanto en cuanto me abrevan las fuentes de mis propias raÃces. Yo soy de esta muchedumbre. Esta muchedumbre es mÃa. A quinientos treinta kilómetros por hora y a doscientos metros de altitud, ahora que he desembarcado bajo mi nube, me desposo con ella, como un pastor que, de una ojeada, cuenta, reúne y junta el rebaño. Esta muchedumbre ya no es muchedumbre: es un pueblo. ¿Cómo iba a dejar de esperar?