Piloto de guerra
Piloto de guerra —… matarán nada… esto les sirve para ejercitarse.
Dutertre está malhumorado.
Yo no lo estoy. Yo soy feliz. Me gustarÃa hablar con los hombres de casa.
—¡Eh… sÃ… tiran como…!
¡Toma, está vivo éste! Observo que mi ametrallador no ha manifestado todavÃa nunca de una manera espontánea su existencia. Ha digerido toda la aventura sin experimentar la necesidad de comunicarse. A menos que fuera él quien pronunció aquel: «¡Ah!, ¡la!, ¡la!» en el momento más fuerte del cañón. De todos modos no fué un exceso de confidencias.
Pero se trata ahora de su especialidad: la ametralladora. Cuando se trata de su especialidad, a los especialistas no hay quien los detenga.