David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–¡Oh, Trotwood, Trotwood! –exclamó el señor Wickfield, retorciéndose las manos–. ¡He caído tan bajo desde la primera vez que viniste a esta casa! Ya había iniciado mi descenso, pero ¡qué espantoso camino he recorrido desde entonces! Abandonarme a mi debilidad ha sido la causa de mi perdición: abandonarme a mis recuerdos, abandonarme al olvido. Mi dolor natural por la muerte de la madre de mi hija se convirtió en enfermedad; mi amor natural por mi hija se convirtió en enfermedad. He contaminado todo lo que toco. He causado la desgracia de lo que más quiero. Lo sé yo… ¡y lo sabes tú! Creí que era posible amar a una sola criatura de este mundo, sin amar a los demás; creí que era posible llorar la pérdida de una sola criatura de este mundo, sin unirme al dolor por la muerte de los demás. ¡Y así fue como pervertí las enseñanzas de mi vida! He querido alimentarme de la morbosa cobardía de mi propio corazón, y ésta me ha devorado. Innoble en mi pena, innoble en mi amor, innoble en mi miserable huida para escapar de las tinieblas de ambos, ¡mira en qué ruina me he convertido! ¡Ódiame! ¡Aléjate de mí!

Se dejó caer en una silla y sollozó débilmente. Su agitación era cada vez menor. Uriah salió de su rincón.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker