David Copperfield
David Copperfield –También habrÃa dicho eso si la hubiera visto, como hice yo, de pie sobre el banco de los testigos durante el juicio –dijo mi amigo–. Él la hirió en la mejilla y la golpeó brutalmente cuando ella le detuvo; pero la señorita Mowcher no soltó su presa hasta verla entre rejas. Lo cierto es que estaba tan aferrada al Veintiocho que los guardias se vieron obligados a llevarse a los dos. Ella declaró con la mayor valentÃa, fue muy felicitada por el tribunal y regresó a su casa entre vÃtores y aclamaciones. Dijo en el juicio que lo habrÃa detenido sin ayuda de nadie (por las cosas que sabÃa de él), aunque hubiera sido Sansón. ¡Y estoy seguro de que lo habrÃa conseguido!
Yo era de su misma opinión, y por eso sentà un profundo respeto por la señorita Mowcher.