David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–Pero ¿por qué las destruyes? ¡Ahora no puedo verlas! –protesté, mientras él removía las brasas con un leño encendido; una lluvia de chispas subió crepitando por la chimenea.

–No habrías podido verlas de todos modos –aseguró–. Odio esta hora, cuando no es ni de noche ni de día. ¡Qué tarde vienes! ¿Dónde has estado?

–He dado mi último paseo –repliqué.

–Yo me he quedado aquí sentado –dijo Steerforth, mirando a su alrededor–. Estaba pensando que, a juzgar por el aspecto desolado de la casa, todas las personas a las que encontramos tan felices la noche de nuestra llegada podrían haberse separado, estar muertas o ser víctimas de alguna desgracia. ¡Ojalá hubiera tenido un padre juicioso estos últimos veinte años!

–Mi querido Steerforth, ¿qué te pasa?

–¡Desearía con toda mi alma haber tenido un guía mejor! –exclamó–. ¡Desearía con toda mi alma saber guiarme mejor a mí mismo!

Había en su tono tanto abatimiento, tanta vehemencia, que me quedé estupefacto. Nunca habría creído posible que se alterara de aquel modo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker