Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Era espía? —preguntó al que le había informado del asunto.

—Un espía de Old Bailey —respondió este.

—Yo le conocía, yo le he visto… y no recuerdo dónde. ¡Ah! Sí… sí; ya caigo —añadió Jerry acordándose del proceso de Charles Darnay—. ¿Conque ha muerto?

—Muerto y muy muerto. ¡Abajo los espías! ¡Al arroyo los espías! ¡Arrastradlo! ¡Arrastradlo!

A falta de otra idea, esta pareció tan admirable que la turba se arrojó sobre el coche fúnebre y sobre el que representaba y presidía a un tiempo el duelo. El buen hombre se vio frente a frente con sus adversarios cuando estos pararon el coche y abrieron bruscamente la portezuela; pero, como era audaz y ligero de pies, hizo tan buen uso de su agilidad que en menos de un minuto llegó a una calle transversal después de deshacerse del crespón, del sombrero, del pañuelo y de los demás emblemas de su simbólico cargo. Todo esto fue destruido y arrojado a lo lejos mientras los mercaderes cerraban las tiendas a toda prisa, porque la turba en aquella época no se detenía ante nada y la tenían por un monstruo formidable.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker